El reciente llamado urgente del Ministerio de Salud para contratar psicólogos que atiendan llamadas de salud mental en el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) evidencia una crisis en la atención psicológica en El Salvador. La creciente incidencia de llamadas de jóvenes con pensamientos suicidas y mujeres víctimas de violencia de género es alarmante y refleja una falta crítica de recursos y programas preventivos. Aunque la contratación directa por urgencia es una medida inmediata necesaria, plantea interrogantes sobre la falta de planificación y previsión a largo plazo. ¿Por qué no se han implementado antes soluciones sostenibles para atender la salud mental?


Es fundamental que el gobierno no solo responda a emergencias, sino que también invierta en un sistema de salud mental con educación, prevención y apoyo continuo. Esta convocatoria reconoce las deficiencias en el sistema de salud mental. Esperamos que sea un primer paso hacia políticas públicas más sólidas y permanentes para el bienestar psicológico de todos los ciudadanos. La salud mental debe ser una prioridad constante, no solo una reacción a crisis emergentes.